En primer lugar, para comenzar a tratar este tema tenemos que estar completamente concienciados de que, tanto el paradigma educativo como todos los ámbitos de nuestra sociedad, están cambiando de manera asombrosa viéndose poderosamente influenciados por el avance de la tecnología. Debemos dejar aún lado los prejuicios y actualizarnos e informarnos constantemente sobre todo lo que acontece en este mundo de las nuevas tecnologías, para no caer en el error de vetar o, por el contrario, darle un uso inapropiado por la falta de información.
Dentro de la tecnología encontramos un fenómeno muy concreto que está a la orden del día y que crea bastante controversia entre todos nosotros, este es el mundo de la robótica, dedicado a inventar máquinas que puedan llegar a realizar trabajos y actividades propios de las personas.
Un debate bastante extendido con relación a este tema es el de si el valor de las personas y de su trabajo puede llegar a verse minimizado por "culpa" de estas máquinas o robots, que en muchas ocasiones llegan a tener características muy similares al de los humanos, no solo en cuanto a las actividades que puede realizar sino también físicas.
Trabajos para robots En este artículo podemos ver cómo hay personas y científicos que apuestan por sustituir a personas por robots en una serie de trabajos, y analiza también las diferencias que puede ocasionar en el cliente el trato con una persona que le atienda y con que lo haga un robot.
Concretamente en el aula también podemos dar un uso educativo a los robots, no en forma humana pero sí como instrumento educativo.
Abeja robot para educar En este enlace podemos ver un ejemplo de robot-juguete para utilizar en clase con los niños.
Es decir, Robots a pequeña escala a los que se le otorga forma de juguete y con los que se puede trabajar con los alumnos para afianzar conceptos o para desarrollar habilidades.
Como vemos en la imagen, este robot abeja diseñado especialmente para niños es muy sencilla y practica para ser usada en el aula, pero a la vez es una herramienta muy útil y atractiva para los niños con la que inventar didácticas que desarrollen habilidades, fomenten la atención y afiancen conceptos en los alumnos más pequeños.
Creo que en conclusión podemos decir que, ante la desinformación es muy necesario investigar y formarse en este campo que cada día adquiere más importancia en nuestra vida, y concretamente en en la vida educativa de nuestros que forman parte de nuestra futuras aulas. Una realidad que ha llegado para quedarse entre nosotros y con la que tenemos que aprender a convivir para darle un uso correcto y beneficioso para seguir construyendo nuestra sociedad.